El cine ha sido un objeto problemático durante el siglo que lo vio nacer (problemático ya lo era puesto que se trataba de un ente híbrido: un poco de arte, un poco de técnica, un poco de ciencia) y sobre el han surgido discursos contradictorios. A traves de las cincuenta preguntas y respuestas que se plantean en el libro, Suzanne Liandrat-Guigues y Jean-Louis Leutrat han pretendido reunir a todos los que durante un siglo han pensado el cine y hacer balance de todo ese pensamiento. Pero el punto de partida es, sin duda, la divertida constatacion antropologica de Giorgio Agamben: El hombre es el animal que se interesa por las imagenes una vez que sabe que lo son. Por eso le interesa la pintura y va al cine. Una definicion del hombre desde nuestro punto de vista especifico podria ser que el hombre es el animal que va al cine.
Appliquée au cinéma que devient la notion d’essai qui a ses lettres de noblesse en philosophie ou dans le domaine littéraire ? On constate que le terme est doublement revendiqué par les cinéastes eux