Julia conoce a Adrián y, poco a poco, nos arrastra con ella al desconcierto más absoluto. Pero, si el conflicto es algo inherente a cualquier vínculo, Julia está dispuesta a atravesarlo.áA lo largo del tiempo, se afanará por descifrar que ocurre, cuál es la realidad que se opone a que formen la pequeña familia que podrían ser.áEn paralelo, Julia revisita los recuerdos que tiene de su padre: un hombre que cambió una vida corriente para dedicarse plenamente a un ideal. La recopilación de escenas, a veces tragicómicas, otras de una ternura resbaladiza, nos conduce en cuenta atrás hacia un final anunciado. Broma es un juego de espejos curvos y traslúcidos en el que la verdad se escurre.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan