Rostand inmortalizó como nadie a Cyrano de Bergerac. Sin embargo, tanto el personaje real, como sus obras, aún hoy son poco conocidas para el público general. Las cartas satíricas recogen la parta más divertida de la obra del insigne escritor francés. En ellas se refleja su sarcasmo e imaginación caricaturesca, armas con las que arremetió no sólo contra las instituciones religiosas y politicas, sino contra sus enemigos personales.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Cyrano de Bergerac (París, 1619-1655) adoptó el nombre de Bergerac por su carácter aristocrático, aunque también firmó como Hércules, Alejandro o Durcona. Su primera obra conocida esEl pedante burlado(1645). Escribió tambiénEl ministro de Estado ardiendo(1649) contra Mazarino. En 1652 entró al servicio del duque de Arpajon y al año siguiente estrenaLa muerte de Agripina. Pero la obra por la que sería conocido en la posteridad esEl otro mundo o Los estados e imperios de la luna(1650). Imitándose a sí mismo, escribiría posteriormenteHistoria cómica de los estados e imperios del sol, que se publicó de forma póstuma en 1662.