El Diario de Florencia es el fruto del primer encuentro de Rilke con el arte renacentista y la cultura italiana en 1898. Pese a algunos amaneramientos del jovencísimo escritor de veintiºn años–aºn lejos de su madurez poetica–, es uno de sus textos en prosa más delicados y sugerentes. Concebido como diario de viaje escrito para Lou Andreas Salome, enseguida se convierte en una reflexión general sobre el arte, la misión del artista y el valor de las obras del Renacimiento, además de en una emocionante profesión de fe artística. Y, como en el Viaje a Italia de Goethe, sus inspiradas evocaciones hacen desear al lector volver a visitar Florencia con el diario de Rilke en la mano como ºnica guía.
Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 – Valmont, 1926) fue un escritor checo en lengua alemana y una de las figuras clave de la poesía moderna. Su trayectoria literaria estuvo marcada por una constante búsqueda espiritual y estética que transformó decisivamente la lírica del siglo XX. Tras una primera etapa formativa en Alemania, alcanzó la madurez artística a comienzos del siglo XX con El libro de horas. Su estancia en París, donde trabajó junto al escultor August Rodin, fue fundamental para la evolución de su estilo y dio lugar a obras como Los cuadernos de Malte Laurids Brigge. Entre 1911 y 1912 inició las Elegías de Duino, interrumpidas por la Primera Guerra Mundial. Instalado después en Suiza, concluyó su obra mayor con las Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo (1922), que consolidaron su lugar como una de las voces poéticas más influyentes de su tiempo.