En los siglos II y III se produjo un conflicto ideológico entre dos cristianismos: el apostólico y el gnóstico. Por una parte, se propagaba una interpretación especulativa y ahistórica de la salvación cristiana, con tonos incluso poéticos. Las minorías elitistas gnósticas proponían un Jesús con una revelación distinta a la de los evangelios del siglo I. Por otra parte, crecía la red de iglesias locales que apostaban por un cristianismo apostólico, en el que la encarnación y la cruz ocupaban un lugar preeminente. El pensamiento gnóstico es, probablemente, el desafío intelectual más importante que ha experimentado -y experimenta- el cristianismo en su forma eclesial histórica y actual.
Armand Puig (La Selva del Camp, 1953) es presbítero y doctor en Ciencias Bíblicas y actual presidente de la Agencia de la Santa Sede para la Evaluación y Promoción de la Calidad en las Universidades y Facultades Eclesiásticas (AVEPRO), con sede en Roma. Ha sido decano de la Facultad de Teología del Ateneo Universitario Sant Pacià (Barcelona) y rector del mismo Ateneo. Además, ha publicado numerosos artículos y libros sobre temas bíblicos, entre otros, Jesús. Una biografía (2005), traducido a siete lenguas, Estudis de Nou Testament (2014) y Teología de la Palabra (2015).