Fue un novelista y crítico teatral irlandés, universalmente por su obra gótica Drácula (1897), que durante décadas ha influido en generaciones de autores de terror. Durante su vida trabajó como administrador del famoso actor Henry Irving en el Lyceum Theatre de Londres y escribió otros relatos de terror y fantasía. Su legado permanece vivo, influyendo en novelas, cine y todo tipo de adaptaciones del mito vampírico.