Tratar de reparar un cristal roto, sería lo mismo que procurar detener el movimiento de rotación de la tierra. En el caso de una mujer infortunada en el amor, sucedería algo parecido. Sería inútil intentar sanar esa dolencia. Siempre va a prevalecer ahí, la impronta de la herida.
Especificaciones del producto
Opiniones sobre EL CRISTAL ROTO
¡Sólo por opinar entras en el sorteo mensual de tres tarjetas regalo valoradas en 20€*!