El Sermón de la montaña es la regla de vida del discípulo. Según santo Tomás, toda la perfección cristiana está en este discurso, quizá porque en él se incluyen dos de las piezas más destacadas de la predicación de Jesús: las bienaventuranzas y el Padrenuestro. Se trata, pues, de la regla de vida del cristiano, una regla muy exigente, desconcertante y desestabilizadora en muchos sentidos. Esta obra no pretende hacer una lectura del Sermón de la montaña en clave exegética, sino que recoge las meditaciones que el cardenal Carlo Maria Martini compartió en 2005 #como es su costumbre# con un grupo de sacerdotes de diversas regiones italianas en el marco de unos ejercicios espirituales. Vivir el Sermón de la montaña #dice el cardenal Martini# requiere de una fe que se abandone completamente al Padre, segura de que él conoce aquello de lo que tenemos necesidad, perdona nuestras faltas, nuestras negligencias, nuestras incoherencias, y continuamente nos atrae y llama hacia él, siempre que no perdamos la confianza y la perseverancia en la oración.
Carlo Maria Martini S.J. (Orbassano, Turín, 1927 - Gallarate, Lombardía, 2012) fue un jesuita, cardenal de la Iglesia católica y arzobispo emérito de Milán. Biblista de fama internacional, fue rector del Pontificio Instituto Bíblico, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y presidente del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa. Fue una de las voces más amadas y seguidas, no sólo en el mundo católico, y sus palabras continúan vivas en sus obras y en el recuerdo de quienes las oyeron.