Esa "difusión del conocimiento" que solemos clasificar junto con la calefacción a vapor y el sufragio universal en la categoría de las mejoras modernas, ha causado en forma incidental el surgimiento de una nueva perversión: el vicio de la lectura. No hay vicios más difíciles de erradicar que aquellos que popularmente se consideran como virtudes. Entre ellos, el vicio de la lectura es el principal. Por lo general, uno está de acuerdo en que leer porquerías es un vicio; pero la lectura por sí misma -el hábito de la lectura- aun con lo reciente que es, ya se clasifica junto a virtudes tan habituales como la frugalidad, la sobriedad, la costumbre de madrugar y el ejercicio físico regular. Existe en verdad algo particularmente agresivo en la virtuosidad del sentido del deber que tiene un lector.
Ficha técnica
Editorial: Verdehalago
ISBN: 9786077546283
Idioma: Castellano
Número de páginas: 60
Tiempo de lectura:
1h 19m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 03/02/2010
Año de edición: 2010
Plaza de edición: Mexico
Especificaciones del producto
Escrito por Edith Wharton
Edith Wharton (1862-1937) fue una de las autoras más representativas de la narrativa estadounidense del cambio de siglo y, en particular, una de las primeras escritoras en alcanzar verdadero reconocimiento y éxito literario. De hecho, se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Pulitzer. Fue la gran cronista de un mundo en desaparición: el de las antiguas jerarquías neoyorquinas, que empezaban a tambalearse ante la irrupción de los nuevos ricos procedentes de la banca y la industria. Su obra cuestionó el papel al que se relegaba a la mujer en la sociedad de su tiempo y contribuyó a elevar el espacio doméstico a la categoría de territorio intelectual. Rodeada de sus perros Pomerania, que solían acurrucarse a su lado, escribía a menudo desde la cama. Decía que así podía prescindir del corsé, una libertad física que, según ella, también liberaba sus pensamientos.