Un psicólogo se involucra en un proyecto subvencionado para la implementación de técnicas psicoterapéuticas en una asociación. Sus deseos personales le hacen aplazarlo sin comunicarlo a sus superiores. Éstos, desconfiados, le mandan una becaria para que lo vigile; generándose una espiral de sospecha, junto con la interacción en la asociación de manera dinámica.