A los veintiocho años, la lectura de La comedia humana condujo a Émile Zola a concebir el proyecto del ciclo novelístico de Los Rougon-Macquart iniciándolo con dos novelas: La fortuna de los Rougon y La jauría. En esta última, ambientada en el París de la revolución urbanística del barón Haussmann, Aristide Rougon triunfa en la especulación inmobiliaria y su hijo Maxime, un joven Narciso, se convierte en un galán de moda. A su lado, sólo Renee, la madrastra de Maxime, que revive en sus amores incestuosos la tragedia de Fedra, comprenderá el mito del dinero y su cáustico efecto de hastío y deshumanización.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
Nacido en París en 1840, pasó su infancia en Aix-en-Provence, donde trabó una gran amistad con Paul Cézanne. A los veintidós años entró a trabajar en la editorial Hachette, empleo que abandonó en 1866 para dedicarse en exclusiva al periodismo y a la literatura. Ya en 1864 había publicado un libro de tinte romántico que cosechó un gran éxito: Contes à Ninon. En 1867 saca a la luz su primera novela «naturalista», Thérèse Raquin, considerada en su momento littérature putride. En 1868 comienza el ciclo de los Rougon-Macquart, cuyas veinte novelas concluyó en apenas veinticinco años. Condenado a un año de cárcel por su intervención en el caso Dreyfus, en 1898 se exilia en Inglaterra durante once meses. En 1902, muere en París, asfixiado por las emanaciones de una chimenea.