Alba decide pasar el verano con su abuela en la localidad de Vélez-Málaga, un pueblo creciente atrapado en una hondonada a la sombra de las montañas de La Maroma. Entre las altas temperaturas que allí se cuecen y la angustia que la alberga al enterarse de la traición de sus amigos, Alba conoce a Ángel, un vecino de su edad, el cual le introduce en su grupo de amigos que la ponen al día de todas las historias del pueblo y sus leyendas.