Frank Lloyd Wright ha ejercido una enorme influencia en el desarrollo del movimiento moderno tanto en su país, Estados Unidos, como en el resto del mundo. Su obra residencial ha sido objeto de continuo interés y debate. La Casa de la Casacada (1935), la obra maestra que vuela sobre una cascada de la Pensilvania profunda, es considerada a menudo como la casa más famosa de la historia. De hecho, las casas de Wright -desde la casa Robie (1908) en Chicago, pasando por las casas de bloque textil Storer (1923) y Freeman (1924) en Los Ángeles, hasta Taliesin West (1938) en el desierto de Arizona- son piezas clave de la arquitectura moderna.