La esfinge observa eternamente desde su condición híbridala belleza cruel, la duda prolongada.Con una mirada incendiaria y voz ásperalas contradicciones otorgan calidez.Como la vigía sin desvelo, la observación sin vigilancia,una aparente imperturbabilidadla acerca al lenguaje ingénito del dolor, de la ternurade una zarpa que al acariciar el proprio rostro hiere el lagrimal.