LIT y la Mandrágora, escrito en 1997, nace de un momento existencial plagado de rebeldía se inquietudes. La Mandrágora es el pretexto para proporcionar ese toque que rompa la monotonía y a su vez, la Mandrágora junto a Juana de Arco, (Jeanne D’arc) es la propia autora, que muestra su lado oscuro-imaginativo. Su lírica, en algunos versos irreverente, se crea por la necesidad de Expresarse, de verse desde fuera, con la perspectiva que ofrece la distancia, para extraerle conclusiones que den luz a su paisaje interno de mujer y persona.