Los cambios que se sucedieron a partir de la década de los 80, fueron recibidos con amplias expectativas en espera que la cascada de bienestar, prometida por los ideólogos neoliberales, cubriera al conjunto de la sociedad, al traer desarrollo económico y con ello, alcanzar mejoras en todos los sentidos, similar a la que está presente en los países desarrollados. La espera del bienestar fue infructuosa, no así los cambios en la estructura sociopolítica que tendió a polarizarse al caer vertiginosamente los niveles de vida y al ampliarse el número de pobres, mientras se reducía el grupo de ricos y acrecentaban más sus bienes. Las conquistas obtenidas durante la llamada época de oro del desarrollo capitalista se evaporaron. La gente vio entonces como perdía lo poco que había logrado en el pasado. Esos cambios se hicieron acompañar con la promoción de nuevas maneras de organizar el campo, las ciudades, la educación, los bienes públicos, que en su conjunto fueron remitidas a la orbita del mercado. Las 2 últimas décadas han sido entonces marcadas por grandes transformaciones en un sentido negativo que rompe con la idea prevaleciente en los años de ampliación de los derechos sociales, en los que se hablaba de conquistas irreversibles bajo la creencia que la historia era la simple suma de bienestar, perspectiva que olvidó que la sociedad es un enjambre de fuerzas sociales antagónicas y cuyas posiciones tienden a cambiar alterando la forma social, precisamente el derrumbe de estructuras mentales, políticas y sociales invitan a reflexionar acerca de la situación actual, como lo es la privatización de los bienes públicos, la distribución de la riqueza, la reforma del Estado, la política educativa, los cambio de costumbres y tradiciones, la migración, estos grandes temas sirvieron de catalizadores para que estudiosos en las ciencias sociales de diferentes latitudes concurrieran a la invitación de Ediciones Insumisos Latinoamericanos a present