Esta novela comienza en un aeropuerto y termina en un aeropuerto. No en vano su autor, Jesús Ros, ha pasado su vida entre aviones y cerca de los aviones. Pero Onironauta no es una novela de aviones ni aeropuertos, sino de amistades y sueños. Aunque también en sus páginas hay drones, niños, ancianos... y hasta conjuros gallegos. Sonia, la maravillosá Sonia sobre la que pivota este libro, tiene un don o una facilidad especial para interpretar sueños; y es en torno a ese don o facilidad especial donde Onironauta va creciendo, hasta convertirse en la primera novela de Jesús Ros, quien, a su vez, también tiene un don o una facilidad especial para navegar en el subconsciente de la mente y bucear en mundos oníricos: propios y ajenos.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan