Un famélico gato callejero muerde a Sophie cuando ésta le da de comer. Ella, una atractiva mujer de cuarenta años a la que la vida parece tratar muy bien, y Otto, su marido, forman forman una de esas parejas burguesas neoyorquinas de finales de los sesenta que podrían despertar la sana envidia de cualquiera: un Mercedes, casa en Long Island, las obras completas de Goethe en su biblioteca… El incidente del gato, en apariencia banal, desata una serie de pequeños e inquietantes desastres comienzan a jalonar su vida revelando fisuras de un matrimonio (y una sociedad) que se está desintegrando. Tras este arranque aparentemente anecdótico, tras la fina ironía de los diálogos y la sucesión de cataclismos domésticos que habrán de producirse, late la tragedia existencial que sustenta todas las historias de Paula Fox: la incapacidad de sus personajes para comprender la verdadera esencia de la vida, que subyace a la apariencia de las cosas, la complejidad de los sentimientos humanos y el desmoronamiento de una sociedad cada vez más artificiosa.
Tres historias que exploran la intimidad, la memoria y las sombras que nos habitan
(Nueva York, 1923 - 2017) fue una escritora muy reconocida durante toda su carrera como autora de literatura infantil y juvenil, mientras que sus obras para el público general recibieron en cambio una notoriedad únicamente tardía, cuando a mediados de los años noventa fue reivindicada por autores tan dispares como Jonathan Franzen o David Foster Wallace. Es autora de dos libros de memorias, un libro de relatos y seis novelas, entre las que destacan Pobre George (1967), Los hijos de la viuda (1976) y Personajes desesperados (1970), considerada hoy uno de los clásicos imprescindibles de la literatura norteamericana del siglo xx.