Con el cuervo de Poe nació la Modernidad. Se trata del impulso de destrucción que estremeció los nervios de Kleist, Victor Hugo, Kafka o Baudelaire. Ha de valorarse en el arte no tanto su estatuto de transitividad cuanto su acracter de producción. El pintor Frenhofer podría acturar como primer ejemplo, junto con Hugo y despues Molí-Nagy o Giacometti
Doctor en Filosofía (Universidad Autónoma de Madrid), Magister en Estética y Teoría de las Artes (Instituto de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid) y Profesor titular de Estética y Teoría de las Artes (Universidad de Vigo). Comisario y crítico cultural, ha sido Director de la Fundación Luis Seoane de La Coruña (2008-2011), codirige la colección Larva (Editorial Maia-Abada) y fue comisario del Pabellón Español de la 52 Edición de la Bienal de Arte de Venecia.