¿Hay algo más desafiante que el amor? Algo más transgresor que el deseo.
Quien lea estos poemas, se sentirá aludido, como si cada uno hubiese sido escrito para desafiarle, para involucrarle. Es un llamado, una voz que susurra un a ti, que has amado, a ti, que has deseado. El poeta tiene una manera de decir las cosas que hace que se sientan propias. Se leen una o mil veces con la misma voracidad y con la sorpresa que nos da lo reconocido, cuando se expresa desde una voz sincera, con el ingenio y la cadencia rítmica que nos recuerdan los cuerpos que se encuentran. Los sentimientos, los amores, brotan de estas páginas para hablarnos de las emociones que siempre de una manera nueva nos atraen al ojo del huracán, cuando las volvemos a encontrar llenas de un nuevo entendimiento de lo que, aunque ya conocemos, nos sacude siempre.