Bryant describe los hechos de octubre de 1917 en Rusia centrándose en las personalidades de los protagonistas, de ambos bandos, sus caracteres, fuerzas y debilidades, méritos y defectos, acciones y defecciones, sin descuidar a las gentes sencillas, soldados y obreros anónimos presentes en el vuelco revolucionario, ni a los pertinaces enemigos del cambio, militares, cosacos, aristócratas, diplomáticos de los países hostiles, etc. Todo ello compone un abigarrado cuadro cuya lectura cautiva desde el primer párrafo.