La obra escultórica de este joven aunque excepcional artista entronca directamente con la larga tradición escultórica española, para a continuación renovarla con un estilo propio, sumamente personal y original. Así la obra de Xavier Mascaró recurre con frecuencia a temáticas clásicas, con referencias a las tradiciones españolas - como las corridas de toros-, la iglesia o la mitología, pero al mismo tiempo concede a dichas temáticas un tratamiento completamente nuevo, marcado por el hierro como material básico de sus esculturas, por la experimentación en los volúmenes y por sus vivencias personales.