La iglesia Catedral es el monumento más visitado y admirado de cuantos posee la ciudad. Rara es la persona que pase por Málaga y no se decida a conocerla, quedando fascinada de su arquitectura y apreciable patrimonio. Es quizas por ello que mucho se ha escrito, grabado y declamado ilustrando al viajero sobre su historia y su proceso constructivo y elementos artisticos. Pero toda esta informacion no repercute en el hecho indiscutible de que la inmensa mayoria de quienes acceden a la Catedral de Malaga no tienen la oportunidad de ahondar en el aspecto mas importante del edificio que, indudablemente, es el religioso. Aqui tiene la obra definitiva que une todos los aspectos para conocerla de una forma completa y global.Sera de una gran ayuda para cuantos quieran ahondar en las claves que encierra nuestra entrañable Manquita. Tarea muy necesaria para comprender el espiritu que impulso a crear y mantener este edificio catedralicio, de los mas bellos de los existentes en suelo español.Rafael Gomez Marin, Pbro.
La Semana Santa de Málaga es una y múltiple, única y diversa, carismática ypoliédrica, compacta y caleidoscópica, sublime y exagerada, refinada y espontánea,atinada y excesiva con idéntica intensidad. Gracias a ello, nunca ha sido ni sera lamisma mientras el mundo exista. La Historia ha demostrado como la fiesta hasabido reinventarse y se ha adaptado a cuantas nuevas condiciones les ha impuestoel signo de los tiempos, desde la incorporacion de la ciudad a la Corona de Castillaen 1487 a la exaltacion religiosa del barroco, de las crisis, vaivenes ytransformaciones del XIX al florecimiento y resurgir de los "felices veinte", de ladoble destruccion de 1931 y 1936 al renacer de los cincuenta, de los vientos decambio de la transicion democratica al esplendoroso triunfo de la Semana Santa deMalaga en los años previos (y, ¿porque no?, tambien de y pos) a la era COVID-19.
La Semana Santa de Málaga es una y múltiple, única y diversa, carismática y poliédrica, compacta y caleidoscópica, sublime y exagerada, refinada y espontánea, atinada y excesiva con idéntica intensidad. Gracias a ello, nunca ha sido ni sera la misma mientras el mundo exista. La Historia ha demostrado como la fiesta ha sabido reinventarse y se ha adaptado a cuantas nuevas condiciones les ha impuesto el signo de los tiempos, desde la incorporacion de la ciudad a la Corona de Castilla en 1487 a la exaltacion religiosa del barroco, de las crisis, vaivenes y transformaciones del XIX al florecimiento y resurgir de los felices veinte, de la doble destruccion de 1931 y 1936 al renacer de los cincuenta, de los vientos de cambio de la transicion democratica al esplendoroso triunfo de la Semana Santa de Malaga en la actualidad.