Un estudio sobre la historia española institucional, especialmente, el sector público, puede constituir un buen camino de conocimiento de lo que ha sido nuestro pasado. Si, además, el filtro pasa por la institucion encargada de la critica del objeto de conocimiento, tendremos un resultado completo de los hechos y del medio de analisis de los mismos; esto es, de la economia publica y del Tribunal de Cuentas. Y ello en el periodo 1874 - 1934. Las Constituciones y las normas ordinarias que han regulado tanto una como otro, nos daran el fundamento sobre el que se ha regulado el quehacer de la economia publica y de su control. Tanto el control de la legalidad como el quehacer cierto que ha sucedido. La accion de lo funcionarios, los instrumentos de deuda publica utilizados, los ingresos y gastos publicos, la contabilidad publica y los demas instrumentos utilizados en el desarrollo de nuestra Hacienda, nos dan juicio sobre lo que cabe pensar de ella y sobre la verdadera utilidad del Tribunal de Cuentas. Esta es, precisamente, lo que se pretendia; ¿Ha sido nuestro Tribunal de Cuentas el instrumento adecuado a nuestras necesidades y a nuestras realidades? ¿Ha funcionado con adecuacion a sus fines y a sus medios?