En la segunda mitad del siglo XVI, el rey Felipe II decidió emplear los ingresos del estado más rico de la Tierra para crear edificios que constituyeran el valioso legado de los Habsburgo, eligiendo a un joven inexperto, caballero y soldado, como arquitecto principal. La asociacion entre el rey y Juan de Herrera duro mas de treinta años, y los edificios que produjeron entre ellos, El Escorial, la Lonja de Sevilla, y la remodelacion urbana de Madrid- inculcaron nuevos ideales que nutririan a la arquitectura española y europea durante los siglos venideros. Este estudio global sobre la obra de Herrera examina las funciones de un gran patron y arquitecto en la creacion de una nueva era en la arquitectura española.