Francisco Javier Insa Gómez (Sevilla, 1975) es sacerdote y enseña teología moral en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma), además de realizar labor pastoral con personas de todas las edades. Antes de su ordenación sacerdotal se licenció en medicina y realizó la especialidad de psiquiatría. Entre sus ámbitos de docencia e investigación destacan la bioética y la psicología aplicada a la formación cristiana. En los últimos años ha impartido en distintos países cursos sobre formación de la afectividad dirigidos a padres, profesores, sacerdotes, formadores de seminarios, etc. En este libro se recogen los contenidos de esos cursos de forma sistemática y adaptada a un público amplio.
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En los últimos tiempos se ha puesto cada vez más en evidencia la necesidad de ofrecer una sólida formación de la afectividad que favorezca el desarrollo sano y armónico de la persona en su dimensión somatica, psicologica y espiritual. Solo asi se lograra una vida humana y cristianamente alegre, integrada, llena de significado y apostolicamente fecunda. Sin embargo, es frecuente entre los formadores la sensacion de que disponen de pocos instrumentos para desarrollar esta tarea. El presente libro pretende salir al paso de esa necesidad partiendo de los estudios -primero medicos y luego teologicos- y en la experiencia -primero clinica y luego pastoral- del autor. Se dirige a formadores en sentido amplio: padres, profesores, sacerdotes, directores espirituales, etc. y trata de mostrarles de modo asequible algunos conocimientos de la psicologia moderna que pueden ayudarlos en su importante tarea.
Una lectura atenta del evangelio nos muestra que Jesús no solo hizo y dijo muchas cosas. Como cualquier persona -era Dios y hombre- tenía una forma de ser, una personalidad, y eso se reflejaba en la manera de tratar a los demas, de hablarles e, incluso, de mirarles. La mirada de Jesus hacia que se sintiesen queridos, con ganas de ser mejores y, en muchas ocasiones, incluso les llevaba a dejarlo todo y seguirle.El autor parte de esta idea y plantea dos preguntas a los chicos jovenes entre 13 y 16 años y a quienes se ocupan de su formacion cristiana: ¿Te gustaria tener la mirada de Jesus? ¿Te gustaria querer a todos de esa manera? La unica forma de conseguirlo es imitar su mirada y su vida limpia, asi como su forma de actuar y sus sentimientos. Solo de esta manera, uno llega a ser mejor amigo y, sobre todo, a estar mas cerca del Padre. Ya lo prometio el propio Jesus: "bienaventurados los limpios de corazon, porque veran a Dios" (Mt. 5, 8).