Gregor Sander nació en 1968 en Schwerin, en ese entonces parte de la República Democrática de Alemania. Antes de empezar sus estudios universitarios, Sander aprendió los oficios de cerrajero y enfermero. Después estudió tres semestres de Medicina en la Universidad de Rostock y posteriormente algunos semestres de Germanística e Historia en la Universidad de Humboldt. De 1996 a 1997 asistió a la Escuela de Periodismo de Berlín. Su carrera literaria inició en 2002 con el volumen de narraciones Ich aber bin hier geboren (Pero yo nací aquí). Con la narración Pescado de invierno, contenida en su libro En otro mundo, participó exitosamente en la primavera del 2011 en el concurso Ingeborg Bachmann, donde obtuvo el Premio 3sat. Otras obras suyas son las novelas Was gewesen waere (Lo que hubiera sido) y Abwesend (Ausente, publicada en España). Vive en Berlín, donde trabaja como autor independiente.
Recibe novedades de Gregor Sander directamente en tu email
Christoph Radtke, el narrador de esta historia contada en primera persona, vive en Berlín. Hace cosa de un año le dejó su novia, poco después perdió su trabajo en un estudio de arquitectura y ahora mata el tiempo mirando por la ventana y esperando que le llegue un futuro. Pero las circunstancias le obligan a mirar hacia el pasado: su madre se va de vacaciones a Lanzarote y le llama para que vaya a Schwerin, su ciudad natal, a acompañar durante dos semanas a su padre, que lleva meses en coma tras dos ataques de apoplejia. Traduccion: Gema Facal Lozano
Sander analiza particularmente la cesura, todavía existente hoy, entre las dos Alemanias: la República Democrática y la República Federal, así como también al Tercer Reich, la principal causa de dicha division.La caida del Muro de Berlin y la subsecuente Reunificacion no bastaron para borrar las fronteras, las cicatrices que todavia hoy separan a las personas y que siguen marcando sus vidas. De ahi la atmosfera gris, melancolica, laconica de estos cuentos, los cuales aparentan simpleza, pero en realidad son de gran profundidad. Con su lectura nos adentramos en un mundo pasado, que nuestras generaciones ignoran y cuyo descubrimiento nos provoca escalofrios, sobre todo cuando vislumbramos los rastros que, a pesar de todo, aun perviven.