En este increíble y apasionante libro, Juan Eladio Palmis, hace documento público una experiencia que, una vez más, y son muchas y evidentes, demuestra que nos envuelven cosas incomprensibles y extrañas, personas y objetos, que denominamos como "raros" porque no somos capaces de cuantificarlos o cualificarlos, pero que nos llenan de intranquilidad y de miedos.
Filipinas es el olvido en la crónica imperial española de una tierra en extremo rica en recursos, donde el clero campeo a sus anchas logrando que lo español fuese sinónimo de abuso y vejación. El que los frailes fueran propietarios de todo por encima del gobierno, no quita que su exquisitez llegase a divulgar que el cafe cortado con leche de mujer lactante, fuese el mejor mantenedor de la virilidad en el tropico.