En la esquina de los vientos de veranos a orillas del Mediterráneo han surgido estos poemas-cuentos, casi para niños, casi para adultos, tan inocentes como un alma que aprendiera a crecer. Trasmiten la sensacion del eterno peregrino, de un lado u otro de la costa, o de las nubes, que busca nuevas oportinidades mas alla del horizonte. Se palpa la sensacion de sentirse lejos en otras tierras y perdido al regrear. Nuestro autor nos deja atrapados en el tiempo de historias hechas poemas que suceden cerca del mar: melancolias azules que tiñen de claridad episodios oscuros, mentes claras dibujadas en manos vacias. El ensueño se convierte en grito, y la palabra y el verso en dardo, que mas que invitar a dormir, intentan despertar conciencias.
MATERIAL CADUCADO Salobre me empalaga la razón distante que me abruma a cortos trozos. Lanza la comidilla de acentos breves de discordia; acercándose me traspasa a borbotones de incomodidad. Me vuelco sin precocidad absoluta de desencanto obvio y malforme. Añejo arde mi rostro desencajado. En perpetuos tendederos de pinzas flojas yace la vista que mas honda cae, por su propio peso.
En la esquina de los vientos de veranos a orillas del Mediterráneo han surgido estos poemas-cuentos, casi para niños, casi para adultos, tan inocentes como un alma que aprendiera a crecer. Transmiten la sensacion del eterno peregrino, de un lado u otro de la costa, o de las nubes, que busca nuevas oportunidades mas alla del horizonte. Se palpa la sensacion de sentirse lejos en otras tierras y perdido al regresar.Entre los recuerdos que mas perduran en nuestra memoria seguramente esta el de las nanas y el de los cuentos que nos cantaban y contaban cuando ibamos a dormir. Imaginar lugares de fantasia nos ha llenado casi siempre de fascinacion. Lugares en los que poder hacer realidad las inquietudes que albergan los sueños, o personajes con los que vivir insospechadas experiencias. Pero en ocasiones, no hay tanta inocencia en los textos infantiles. Señales de soledad, dolor, injusticia, hambre, envidias, deseos, anhelos danzan entre las letras dispersando por el aire vapores de la angustia y los temores que sufrimos cuando hemos sido niños. Pero a diferencia de la vida, siempre suelen terminar bien, porque han derrotado el mal.