Lo que sostiene la trama de esta novela es la obsesión frente a las ausencias. Un hombre recibe una extraña herencia de una mujer a la que alguna vez amó. Se trata de una investigación inconclusa sobre como un grupo de escritores, linguistas y psicologos colaboro con la dictadura militar argentina del 76 para elaborar un sistema de escuchas capaz de detectar palabras disidentes en conversaciones telefonicas. En su intento por ordenar y continuar ese trabajo, el narrador se pierde en laberintos del pasado que conectan a su vez con otro fantasma: el de Haruka, una hacker japonesa que en el año 2036 pasa a la clandestinidad luego de haber creado, junto con un equipo de programadores, una red social inmersiva que permite incluso interactuar con los muertos. En "Materiales para una pesadilla" el mundo real se funde con el virtual porque ambos son el producto de una construccion narrativa, hecha tanto de lenguaje ordinario como del de la programacion. A partir de personajes que deambulan en busca de espectros politicos y familiares, cultos tecno-paganos y una realidad fragmentada compuesta de documentos perdidos y testimonios grabados en cintas de audio, Juan Mattio retoma la tradicion literaria argentina, que aborda al lenguaje como un artefacto complejo de representacion y creacion de mundos, para conectarla con el esoterismo tecnologico propio de las mejores novelas cyberpunks.
El niño era diferente a los demás. Adoptado, dicen que decía el padre. El niñohabía costado su fajo de billetes y no era como los demás, eso está claro.Juan Mattio hurga, con _El patito feo,_ en el oscuro asunto de lasdesapariciones de niños en Argentina, con un estilo directo, filoso yabsorbente.
Hay algo que no se ve, a lo que no se puede acceder, un punto ciego de la historia: como en un auto en el que algo no deja ver la totalidad de lo que tiene delante y solo está claro cuando ya es tarde, cuando ya el otro coche esta muy cerca, imposible de eludir.Ese punto ciego articula, en una ciudad fantasma del conurbano bonaerense en los años noventa, la toma de una fabrica por parte de los obreros, un pibe que desaparece por negarse a hacer las actividades ilegales para las que la policia lo quiere, la trata de adolescentes que se reclutan en boliches llenos de famosos, un periodista que muere buscando informacion que vincule al intendente y a la policia con el negocio del juego, las drogas, los puticlubs. Otro periodista, amigo del que ha muerto, sigue las pistas que lo van llevando, sin respiro, de un lado a otro, de una trama a la siguiente para salir de una historia hay que entrar en otra, dice la novela hasta que aquello que el punto ciego no le deja ver lo impacte con la violencia de un auto a ciento cincuenta kilometros por hora.Kike Ferrari y Juan Mattio han escrito una novela violenta e irrespirable, coral y veloz, con una geografia reconocible aunque tenga los nombres enmascarados: una imagen enciclopedica del desasosiego argentino.