Homosexuales, migrantes, víctimas de la represión, mujeres, todos tuvimos que aplazar el cobro de lo que se nos adeudaba para no opacar el recién adquirido galardón del país democrático. Hasta el día de hoy la deuda sigue impaga y nuestro destino como integrantes de esta sociedad permanece pendiente. Como objetos moviles, los cuentos de Angeles Negros reiteran el gesto urgente que los vio emerger a la luz publica; la necesidad de otorgar un lugar a sujetos marginados y en contradiccion frente a la conformidad de la sociedad chilena postdictatorial. Sus personajes siguen teniendo historias que contar, aun deambulan por los paisajes nocturnos de Santiago, buscando renovadas formas de expresion para sus deseos, sus luchas y sus identidades. El descontento vital de estos personajes en los años noventa permanece intacto a veinte años de su aparicion, como si nada hubiera cambiado desde entonces.
En nuestro mundo virtual el sexo está a una pantalla de distancia. Por primera vez en la historia, podemos consumar el deseo con un simple deslizamiento de dedos sobre el Smartphone. La nueva realidad que llego para quedarse y que ya habitaba entre nosotros ha cambiado para siempre la forma en la que desarrollamos los vinculos sexoafectivos. Hoy podemos elegir. Elegir una foto, un filtro, una pose, un rol, una edad, un cuerpo, una clave, un espejo, una vida puedes destruirla si no te gusta porque "tu eres el paisaje ahora". En "Grindermanias. Del ligue urbano al sexo virtual", ingresamos a un mundo subterraneo que seduce. Ligues callejeros producidos por un cruce de miradas, orgias de treinta y seis horas o sexo quimico concertado por una app. Todo lo que imaginas. Todo al alcance de todxs. Este necesario libro narra de forma intima y a la vez erudita la trama historica que antecede a esa realidad. Reflexiona y conceptualiza como nuestras pulsiones han mutado de forma radical en las ultimas decadas debido a las redes sociales. Tambien opera como la autobiografia oblicua de uno de los escritores e intelectuales mas alucinantes del panorama chileno, que desde su temprano activismo LGTBIQ+, ha construido una obratrinchera que difumina generos y moralismos.
En el principio del siglo XX los escritores metidos a cronistas flanerean tratando de fijar con sus miradas tipos populares, espacios barriobajeros, ese efecto feria de la calle, o cubren la temporada de opera, la llegada de visitantes celebres, la ceremonia de bautismo de un transatlantico; van del color local al cosmopolita como si estuvieran midiendo la tasa de modernidad de la ciudad joven. Los cronistas dandis, en cambio, miran como son mirados: la calle es su gran salon poses, looks, cotilleos, la calle literaria Wilde, Baudelaire, Proust, Huysmans. Cielo dandi es una pasarela donde los modelos solo pueden ser excesivos, afectados, audaces y de un erotismo insurgente. Maria Moreno
Este libro no es una biografía, ni un retrato o una semblanza, más bien es una especie de diario de viaje nómade con un amigo, cuadernos de anotaciones, resaca de muchas páginas compartidas y caminatas", nos advierte Juan Pablo Sutherland al comienzo de este conmovedor relato intimo sobre su vinculo con el escritor Pedro Lemebel. Entre el dialogo nostalgico con el amigo muerto y la evocacion amorosa, entre la ausencia fisica y la presencia permanente de su rostro, de su palabra y su escritura unica, Sutherland convoca aquellos recuerdos como instantaneas de un tiempo pasado en el que emergen luchas politicas y esteticas; encuentros y desencuentros; penas y alegrias en la digna sobrevivencia en un medio hostil; sus comienzos en el oficio de la escritura y la construccion de una voz y una obra propia que logro romper las "camisas de fuerzas que mas de alguna vez vivimos los que habitamos en la provincia chica y en el infierno grande de la escena literaria nacional", afirma el autor.
Una desenvuelta voz rememora con radical sinceridad sus primeras erecciones en los camarines de hombres, sus pulsiones eróticas con los compañeros de curso y su temprana vinculación a las Juventudes Comunistas donde la aspera logica heterosexual, opera como signo dominante de la izquierda de aquella epoca. De fondo oimos el televisor Motorola y su programacion ochentera como un ruido blanco, el telon gris dictatorial imantando su violencia en todo el territorio, y a los padres, dos fantasmas o animas, que comienzan a diluirse, a mutar durante la adolescencia, a volverse otros en la adultez.Papelucho gay en dictadura es un libro hibrido plagado de conmovedoras escenas y agudas esquirlas, que se ubica en el limite de la auto ficcion y la escritura de memorias. Un brillante testimonio que retorna a la experiencia de crecer y sus metaforas. Y abre otro costado: lo duro que resulta para un adolescente, luchar contra la dictadura y entenderse gay al mismo tiempo. Tambien hay epifanias: dias junto a las tias, jornadas de peñas, de El Trolley o encuentros con el fantasma de Rodrigo Lira. Una obra entrañable que confirma la contundencia del proyecto narrativo e intelectual de Juan Pablo Sutherland.