El conquistador segoviano Pedrarias Dávila, gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua, nació en el seno de una familia conversa, de orígenes muy humildes, que logró escalar las cotas más elevadas en tan solo una generacion, instalandose en la nobleza titulada y disfrutando de un enorme y continuado ascendiente en los circulos cortesanos, primero con Juan II y luego, con Enrique IV y los Reyes Catolicos. El fundador del linaje no fue otro que Juan Arias, de judio Ysaque Benacar, un modesto vendedor ambulante, cuya carrera meteorica lo llevo a convertirse nada menos que en contador de Juan II y en una de las figuras de mayor poder politico, economico y religioso de toda Castilla. Esta obra centra su atencion en las raices familiares de Pedrarias y en el estigma de judio converso que marcara toda su vida, incluso cuando el segoviano emprenda su aventura americana mas alla del atlantico. Indagamos tambien en el conflicto sucesorio por el condado de Puñonrostro que se origino tras el fallecimiento de Juan Arias, el conde viejo, sin haber dejado descendencia legitima, y con este proposito damos a conocer por primera vez el arbol genealogico de la familia Arias Davila incluido en el voluminoso y largo pleito que se conserva en el Archivo Historico Nacional de Madrid. El importante hallazgo del ultimo y definitivo testamento del anciano gobernador, fechado en Leon (Nicaragua) el 23 de noviembre de 1530, unos meses antes de su muerte, que contrastamos con el anterior, redactado en Sanlucar de Barrameda (Cadiz), el 20 de marzo de 1514, nos ha permitido trazar algunos de los rasgos esenciales de su trayectoria vital y de su contradictoria personalidad. Nuestro personaje ha ampliado considerablemente el circulo cortesano de sus criados, parientes y paniaguados y se exhibe ya como un autentico se&