Incómodos, ásperos, duros, espejo de cierta tristeza pero también esperanzadores, los relatos de este libro indagan con sensibilidad en la cara oscura de las vidas de sus personajes. Divididos en dos ambitos, los Cuentos de lejos tienen detalles fantasticos o bien ocurren en lugares imprecisos, mientras que los Cuentos de cerca contemplan nuestra propia calle desde el balcon. Pero hay algo que tienen todos en comun: hechos, circunstancias, sentimientos que lamentar. El pesar ante la muerte o la dificultad de acometer la vida. La realidad reconfigurada tras la mentira, tras el vacio de una existencia sin plenitud, tras la imposibilidad de ser uno mismo. Relatos que acechan la encrucijada de la inmigracion, la ausencia del amor, las consecuencias de una crucifixion, o la derrota ante lo que el mundo ya acepta como normal. Y es que acaso, como sugiere La maldicion del cronista, el primero de los relatos, la vida siempre esta por encima de la literatura.