En esta obra una antropóloga narra su trabajo etnográfico de campo en comunidades rurales del África Negra. Desde la convivencia cotidiana con sus pobladores y una observación minuciosa, desgrana los cambios y permanencias sociotecnicas, es decir, como se acopla la energia solar fotovoltaica al universo de creencias, usos y rutinas diarias. Se muestran las quiebras y certezas del metodo etnografico contemporaneo.Desde el tecnofeminismo como corriente teorica, la autora propone entender las tecnologias como procesos socio-ecologicos, imbricados con la estructura social y los mecanismos de poder tanto politico como generico. Esta obra analiza el mundo femenino haciendonos ver que las mujeres del Sur tienen agencia cultural y complejos mecanismos de cambio social, en donde el poder y el contrapoder estan emparentados. Un capitulo entero esta dedicado a las ausencias femeninas, tanto de la voz de las antropologas como de las palabras de las mujeres africanas, cosificadas a menudo por la antropologia.Esta publicacion es tambien un taller para futuros pensadores de lo social. Sus dos retos principales son: entender mejor Africa, con su debate entre modernidad y tradicion, y aportar nuevas reflexiones sobre tecnologias ecologicamente sanas y adecuadas a diversos escenarios culturales.
Este trabajo parte por tanto de dos retos fundamentales; por una parte, revisar si realmente la antropología social en su íntimo contexto y contacto con otras ciencias sociales tiene pertinencia explicativa en el juego dinamico de las sociedades actuales y, por otra, revisar tambien hasta que punto los fenomenos tecnologicos pueden y deben ser analizados bajo la forma de construccion social. En otras palabras, si podemos considerar un recurso tecnologico solo en su dimension de artefacto, o bien, como un hecho social conectado con mecanismos de estructura social, codigos de conducta y valores culturales y preguntarnos sobre esta relacion.