Este libro trata de cómo percibimos las cosas que nos rodean y, en especial, la arquitectura. Con un lenguaje claro y preciso, el autor va describiendo las sensaciones que experimentamos ante los objetos cotidianos, desde una taza de te hasta una raqueta de tenis, para tratar de explicar asi como se puede disfrutar mejor de los edificios que configuran nuestro entorno.Escrito de forma que incluso los adolescentes interesados en la arquitectura puedan entenderlo, el texto tiene como objetivo 'tratar de explicar por todos los medios cual es el instrumento que toca el arquitecto, para mostrar asi la amplitud de su registro y despertar los sentidos ante su musica'.
Este libro pretende incitar al lector a que mire la ciudad como una entidad que expresa determinados ideales. De esta manera, cada uno de los monumentos singulares (los edificios) se convierten en parte de un todo. Las ciudades no se estudian aqui de un modo identico o de acuerdo a un metodo particular. Los capitulos son tan variados como los temas, pues no hay dos ciudades en el mundo que sean identicas. Para comprender mejor las similitudes y los contrastes, la mayor parte de los planos estan reproducidos a la misma escala: 1:20.000. Asi se puede comparar el tamaño de las ciudades de las antiguas Grecia y Roma con las poblaciones medievales y con elementos conocidos como la trama de calles de una ciudad moderna. Desgraciadamente, no es posible aplicar este principio en todos los casos, pues las grandes metropolis de hoy en dia son tan extensas queningun libro podria contener las comparaciones de estas con ciudades de tiempos anteriores. Los edificios no se tratan aqui como monumentos que han de verse solamente desde fuera. La arquitectura crea espacios para que la gente viva dentro y se desplace por ellos. Aunque la fachada es, por supuesto, una parte importante del edificio, solo constituye la expresion externa de algo muy complicado que no puede entenderse antes de que hayamos percibido la relacion entre el interior y el exterior, entre la existencia humana, en torno a la cual se ha construido el edificio y los recursos tecnicos disponibles en el momento de su construccion. Esta edicion incluye un prologo analitico del profesor Manuel Blanco y un epilogo del investigador Jose Antonio Flores Soto sobre los dibujos del autor. Las dos ultimas aportaciones forman parte de las labores de investigacion del Departamento de Composicion Arquitectonica de la Etsam , que ha colaborado en la edicion y publicacion de este libro.
Se requiere ser extranjero para percibir mejor las peculiaridades británicas. De ser cierta una afirmación tal hallaría una defensa consistente en la interpretación de Londres que Rasmussen ofreció en su obra London, de 1934. Porque si bien era entonces y es aun patente que la ciudad de Londres muestra diferencias que la convierten en una capital unica, nadie hasta el habia conseguido explicarlo en la forma que el arquitecto danes lo hiciera. La estancia en Londres del arquitecto y profesor danes Steen Eiler Rasmussen suscito su curiosidad al advertir las cualidades de una ciudad tan particular. Por ello, se dedico a estudiarla con el fin de comprender como habia sido posible que una configuracion urbana con tal personalidad hubiera tomado cuerpo en esa relevante capital de pasado profundo e historia ajetreada. Su condicion de extranjero le permitio fijar su mirada de arquitecto con una particular objetividad, deteniendose en todo lo que observaba hasta traducirlo en analisis esplendidos que eran reflejo, en cada caso, de un clima urbano determinado en el que la proporcion de cada influencia llegaba a estar identificada y bien definida.
A classic examination of superb design through the centuries.Widely regarded as a classic in the field, Experiencing Architecture explores the history and promise of good design. Generously illustrated with historical examples of designing excellenceranging from teacups, riding boots, and golf balls to the villas of Palladio and the fish-feeding pavilion of Beijings Winter PalaceRasmussens accessible guide invites us to appreciate architecture not only as a profession, but as an art that shapes everyday experience.In the past, Rasmussen argues, architecture was not just an individual pursuit, but a community undertaking. Dwellings were built with a natural feeling for place, materials and use, resulting in a remarkably suitable comeliness. While we cannot return to a former age, Rasmussen notes, we can still design spaces that are beautiful and useful by seeking to understand architecture as an art form that must be experienced. An understanding of good design comes not only from ones professional experience of architecture as an abstract, individual pursuit, but also from ones shared, everyday experience of architecture in real timeits particular use of light, color, shape, scale, texture, rhythm and sound. Experiencing Architecture reminds us of what good architectural design has accomplished over time, what it can accomplish still, and why it is worth pursuing. Wide-ranging and approachable, it is for anyone who has ever wondered what instrument the architect plays on.