U.G. pide que no le creamos. Seguirlo a él o a cualquier otro gurú tan solo intensificará la neurótica situación en la que estamos atrapados. Quienes apoyan al "negocio sagrado" es porque sacan algún beneficio de el. Es todo cuestion de ganancias, nada mas.Todas la religiones se han quedado obsoletas, pero se resisten a perder su dominio sobre la gente. Es su negocio. Su modo de vida esta en peligro. U.G. Krishnamurti es, sin duda, el gran anarquista del mundo espiritual.Para el la Verdad es algo que no puede ser comunicado, asi todo el negocio de los gurus no es mas que eso: un negocio. La devocion solo sirve para enriquecer a los sacerdotes. El "santo negocio" prospera gracias a la estupidez y la credulidad de los demas.
Una epidemia de trastornos psicosomáticos asola el mundo occidental. Estos trastornos no son "psicosomáticos" en el sentido de "imaginarios" o "inventados", son psicosomáticos en el sentido de que su origen hay que buscarlo en la mente. La medicina tradicional no tiene ninguna solución que ofrecer en estos casos y se limita a paliar los síntomas. Sin embargo, existe una medicina que lleva treinta años curando definitivamente a miles de pacientes con este tipo de trastornos. Estamos ante el libro más importante y completo que se haya escrito sobre la medicina psicosomática.
La enseñanzas de U.G. recogidas en este libro son fruto de conversaciones que tuvieron lugar entre los años 1973 y 1980 en la India y en Suiza. U.G. es un inquietante personaje que detesta ser llamado 'iluminado' y que rechaza categoricamente toda implicacion mistica. U.G. derriba todas nuestras creencias aceptadas ¿Dios, mente, alma, iluminacion, religion, humanidad, corazon, amor, relaciones¿ y nos da una imagen totalmente diferente de lo que somos. AUTOR: U.G. nunca hablo en publico. Nunca dio conferencias, ni impartio cursos, talleres ni seminarios. No difundio filosofia ni orientacion espiritual alguna. Jamas otorgo mantras ni iniciaciones. Nunca tuvo organizacion, ni oficina, ni secretaria, ni numero de telefono, ni fax, ni domicilio fijo. Su mensaje se puede resumir en esta breve frase: 'No tengo ningun mensaje que daros sin embargo, miles de personas lo buscaban freneticamente, avidos de estar cerca de el o de escuchar sus palabras.