William Deresiewicz. Englewood (EE.UU.), 1964. Ensayista y crítico galardonado, orador frecuente en universidades, escuelas secundarias y otros lugares, y autor del éxito de ventas El rebaño excelente. Cómo superar las carencias de la educación universitaria de élite. Su nuevo libro es La muerte del artista. Cómo los creadores luchan por sobrevivir en la era de los billonarios y la tecnología. Deresiewicz ha publicado más de doscientos ensayos y reseñas. Ha ganado el Premio Hiett en Humanidades, la Mención Balakian a la Excelencia en la Crítica y un Premio Sydney; también ha sido nominado en tres ocasiones al Premio Nacional de Revistas. Su trabajo, que ha aparecido en The New York Times, The Atlantic, Harper’s Magazine, The American Scholar y muchas otras publicaciones, ha sido traducido a más de quince idiomas e incluido en más de treinta manuales universitarios y escolares. Enseñó Inglés en Yale y Columbia antes de dedicarse a la escritura a tiempo completo en 2008. Ha dado conferencias en más de ciento treinta instituciones educativas y ha ocupado puestos de visitante en las universidades de Bard, Scripps y Claremont McKenna, así como en la Universidad de San Diego. Deresiewicz es miembro de la Junta Directiva de Tivnu: Building Justice, un espacio de justicia social judía en Portland (Oregón) y del Consejo Asesor de Project Wayfinder, que dirige programas de orientación en escuelas de todo Estados Unidos y más allá.
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Una advertencia sobre cómo la economía digital amenaza la vida y el trabajo de los artistas: la música, la escritura y las artes visuales que sustentan nuestras almas y sociedades.Se escuchan dos relatos sobre ganarse la vida como artista en la era digital. Uno surge de Silicon Valley: "Nunca ha habido un mejor momento para ser artista. Si tienes un ordenador portatil, tienes un estudio de grabacion. Si tienes un iPhone, tienes una camara de cine. Y si la produccion es barata, la distribucion es gratuita: se llama Internet. Todo el mundo es un artista; simplemente explote su creatividad y publique sus cosas".El otro relato proviene de los propios artistas: "Claro, puedes poner tus cosas ahi, pero ¿quien te va a pagar por ellas? No todo el mundo es un artista. Hacer arte lleva años de dedicacion y eso requiere medios de apoyo. Si las cosas no cambian, el arte en gran medida dejara de ser sostenible". Entonces, ¿que relato es el verdadero? ¿Como se las arreglan los artistas para ganarse la vida hoy en dia?Deresiewicz, un destacado critico de arte y de la cultura contemporanea, se propuso responder a estas preguntas. Sostiene que estamos en medio de una transformacion de epoca. Si los artistas fueron artesanos en el Renacimiento, bohemios en el siglo xix y profesionales en el xx, un nuevo paradigma esta surgiendo en la era digital.
A groundbreaking manifesto about what our nations top schools should bebut arentproviding: The ex-Yale professor effectively skewers elite colleges, their brainy but soulless students (those sheep), pushy parents, and admissions mayhem (People).As a professor at Yale, William Deresiewicz saw something that troubled him deeply. His students, some of the nations brightest minds, were adrift when it came to the big questions: how to think critically and creatively and how to find a sense of purpose. Now he argues that elite colleges are turning out conformists without a compass.Excellent Sheep takes a sharp look at the high-pressure conveyor belt that begins with parents and counselors who demand perfect grades and culminates in the skewed applications Deresiewicz saw firsthand as a member of Yales admissions committee. As schools shift focus from the humanities to practical subjects like economics, students are losing the ability to think independently. It is essential, says Deresiewicz, that college be a time for self-discovery when students can establish their own values and measures of success in order to forge their own paths. He features quotes from real students and graduates he has corresponded with over the years, candidly exposing where the system is broken and offering clear solutions on how to fix it.Excellent Sheep is likely to makea lasting mark.He takes aim at just about the entirety of upper-middle-class life in America.Mr. Deresiewiczs book is packed full of what he wants more of in American life: passionate weirdness (The New York Times).
An eloquent memoir of a young mans life transformed by literature. In A Jane Austen Education, Austen scholar William Deresiewicz turns to the authors novels to reveal the remarkable life lessons hidden within. With humor and candor, Deresiewicz employs his own experiences to demonstrate the enduring power of Austens teachings. Progressing from his days as an immature student to a happily married man, Deresiewiczs A Jane Austen Education is the story of one mans discovery of the world outside himself. A self-styled intellectual rebel dedicated to writers such as James Joyce and Joseph Conrad, Deresiewicz never thought Austens novels would have anything to offer him. But when he was assigned to read Emma as a graduate student at Columbia, something extraordinary happened. Austens devotion to the everyday, and her belief in the value of ordinary lives, ignited something in Deresiewicz. He began viewing the world through Austens eyes and treating those around him as generously as Austen treated her characters. Along the way, Deresiewicz was amazed to discover that the people in his life developed the depth and richness of literary characters-that his own life had suddenly acquired all the fascination of a novel. His real education had finally begun. Weaving his own story-and Austens-around the ones her novels tell, Deresiewicz shows how her books are both about education and themselves an education. Her heroines learn about friendship and feeling, staying young and being good, and, of course, love. As they grow up, they learn lessons that are imparted to Austens reader, who learns and grows by their sides. A Jane Austen Education is a testament to the transformative power of literature, a celebration of Austens mastery, and a joy to read. Whether for a newcomer to Austen or a lifelong devotee, Deresiewicz brings fresh insights to the novelist and her beloved works. Ultimately, Austens world becomes indelibly entwined with our own, showing the relevance of her message and the triumph of her vision.
¿Es el universitario una oveja, que hay que unir a un buen rebaño para que alcance una buena posición económica? ¿Eso es todo, o casi todo? Deresiewicz denuncia carencias, interpela, incomoda. Porque esta en juego la propia construccion interior de la persona.Enseñar no es un problema de ingenieria. No se trata de transferir una cierta cantidad de informacion de un cerebro a otro. "Educar" significa "conducir". El trabajo de un profesor es conducir los poderes que permanecen latentes en el interior de los estudiantes. Un profesor despierta; un profesor inspira (...). No esta alli para "responder preguntas", o al menos esa no es la parte mas importante de su trabajo; esta alli para hacerlas.
Una advertencia sobre cómo la economía digital amenaza la vida y el trabajo de los artistas: la música, la escritura y las artes visuales que sustentan nuestras almas y sociedades. Hay dos historias que escuchas sobre ganarse la vida como artista en la era digital. Una surge de Silicon Valley: Nunca ha habido un mejor momento para ser artista. Si tienes una computadora portatil, tienes un estudio de grabacion. Si tienes un iPhone, tienes una camara de cine. Y si la produccion es barata, la distribucion es gratuita: se llama Internet. Todo el mundo es un artista; simplemente explote su creatividad y publique sus cosas. La otra proviene de los propios artistas: Claro, puedes poner tus cosas ahi, pero ¿quien te va a pagar por ellas? No todo el mundo es un artista. Hacer arte requiere años de dedicacion y eso requiere medios de apoyo. Si las cosas no cambian, mucho arte dejara de ser sostenible. Entonces, ¿que relato es verdadero? ¿Como se las arreglan los artistas para ganarse la vida hoy en dia? Deresiewicz, un destacado critico de arte y de la cultura contemporanea, se propuso responder a esas preguntas. Sostiene que estamos en medio de una transformacion de epoca. Si los artistas fueron artesanos en el Renacimiento, bohemios en el siglo XIX y profesionales en el XX, esta surgiendo un nuevo paradigma en la era digital.
¿Es el universitario una oveja, que hay que unir a un buen rebaño para que alcance una buena posición económica? ¿Eso es todo, o casi todo? Deresiewicz denuncia carencias, interpela, incomoda. Porque esta en juego la propia construccion interior de la persona.Enseñar no es un problema de ingenieria. No se trata de transferir una cierta cantidad de informacion de un cerebro a otro. Educar significa conducir. El trabajo de un profesor es conducir los poderes que permanecen latentes en el interior de los estudiantes. Un profesor despierta; un profesor inspira (...). No esta alli para responder preguntas, o al menos esa no es la parte mas importante de su trabajo; esta alli para hacerlas.William Deresiewicz es ensayista, conferenciante y critico literario. Ha sido profesor en las universidades de Yale y Columbia, y actualmente ocupa una catedra en Artes liberales en la Universidad de Chicago. Ha publicado cientos de ensayos y articulos, entre otros, en New York Times, The Atlantic y The Nation, traducidos en 17 lenguas. Ha sido premiado con el Hiett Prize en Humanidades, el Balakian Citation for Excellence in Reviewing, y el Sydney Award. En tres ocasiones ha sido nominado para el National Magazine Award en EE.UU.