Cuando Picasso recibió del gobierno de la República española el encargo de hacer un gran cuadro para el Pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937, cinco meses antes de su inauguración, no tenía muy claro cuál iba a ser el tema. Dejó pasar los días hasta que el asunto se materializó: el bombardeo de la ciudad de Guernica le ofrecía las imágenes necesarias para pintar su idea de la guerra civil sobre un lienzo de 7,87 m de largo por 3,50 m de alto.
(Madrid, 1976) es doctora en Historia del Arte por la UCM. Sus investigaciones se centran en el uso y la manipulación de la imagen del tren y del mundo ferroviario por parte de artistas y arquitectos, políticos y poetas, lo que se refleja en su tesis doctoral Episodios de la abstracción en el arte a ritmo de tren (marzo 2007) y en diversos artículos especializados. Ha colaborado con el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia y con el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.