The loss we feel when a loved one dies is profound, often accompanied by regret for all that we didnt say or do. Such regret can hinder emotional growth and create wounds that affect all other aspects of our lives. But loss doesnt necessarily mean the end of a connection with a loved one. In fact, it can open the doors to a unique relationship that offers intimacy, healing, and renewal.In The Infinite Thread, author Alexandra Kennedy helps us deal with loss in a powerful new way: by using active imagination, letters, and inner dialogue to re-create and heal past relationships. In doing so, we also amend the often-strained ties with those still living.The Infinite Thread strips away the veils of mystery surrounding death and transcends preconceptions about death and dying. Rich with opportunities for reflection, it brings enormous comfort to anyone who has ever lost a loved one or been faced with their own mortality.
El barroco fue un estilo internacional que surgió en Europa y se extendió a Iberoamérica a lo largo de los siglos XVII y XVIII. En la Real Audiencia de Quito, y en particular en la ciudad de Quito, se desarrollaron un arte y una arquitectura muy propios y claramente identificables, lo que dio lugar a uno de los espacios artisticos regionales mas importantes del mundo colonial americano, al mismo nivel que Mexico, Peru o Bolivia.Este libro nos presenta el barroco y el periodo ilustrado ecuatorianos como una expresion particular de la sociedad colonial de los imperios español y portugues. Aunque las formulas pictoricas, escultoricas y espaciales que adoptaron eran en su origen europeas, al trasplantarlas a suelo ecuatoriano se transformaron en sus proporciones y en su sentido de la decoracion, dando lugar a una novedosa cultura material que adopto, tanto en lo formal como en su contenido y en las formas de uso, las respuestas de los indigenas, los nuevos mestizos, los criollos y los españoles que se encontraban de paso. Asi, las paginas de este libro ponen de manifiesto que el caracter ecuatoriano de este arte no reside en las formas mismas, sino en como.