En este mundo nunca podrá alguien "saber" si tras la muerte hay o no hay un "más allá". Por lo mismo al ser humano le quedará siempre abierta la posibilidad de creer que lo hay. Y así mantener viva la esperanza de salvacion frente al riesgo angustiante de la nada final. Obviamente ello no excluye la validez de la opcion contraria de quienes creen que no hay un "mas alla". Y aquella esperanza, al verse frustrada, convierte al ser humano en una pasion inutil...En todo caso, la cuestion de si es el ser, con su garantia de sentido, o el no-ser, con el riesgo de absurdo, la ultima palabra de la realidad, seguira siendo el mas porfiado planteamiento para toda conciencia lucida.Y, por lo mismo, el problema de GILGAMESH, que aqui presentamos de forma teatral, seguira constituyendo el dilema mas crucial de toda cultura, en las diversas dimensiones del arte, la filosofia, y evidentemente la teologia.
Ediciones Universidad Alberto Hurtado 9789568421939
En el contexto actual caracterizado por un pluralismo religioso y cultural creciente, el libro afronta la cuestión mediante un recorrido histórico, acerca de la razonabilidad y el significado de tal pretension universal. La cuestion resulta de mayor urgencia en la sociedad occidental a causa del rechazo instintivo, propio de la posmodernidad, a aceptar principios axiologicos absolutos.
Una visión de fundamentación de la ética, a través de un recorrido por los textos bíblicos.Antonio Bentué establece la experiencia bíblica de la gratuidad o misericordia de Dios, revelada ya en el Antiguo Testamento y mas plenamente en Jesucristo. Con la posibilidad de fundamentar la etica a traves de un recorrido por los textos biblicos, el autor pretende evitar, por un lado, que el hombre se conforme con el simple reduccionismo del comportamiento a los hechos triviales y, por otro, que la etica pueda malograrse, si se transforma en un recurso ideologico y enajenador que acabe volviendose en contra del mismo sujeto humano.
En este mundo nunca podrá alguien "saber" si tras la muerte hay o no hay un "más allá". Por lo mismo al ser humano le quedará siempre abierta la posibilidad de creer que lo hay. Y así mantener viva