Sigmund Freud dejó abierta la cuestión del psicoanálisis de niños. La ampliación de este nuevo campo clínica, desde principios del siglo XX, ha suscitado muy pronto violentas controversias y polémicas. En efecto, surgen cuestiones y descubrimientos que han quebrantado la metapsicologia original. ¿Como pensar en la dependencia del niño, lo inacabado de sus instancias psiquicas, partiendo desde la definicion del inconsciente y de su nudo infantil desarrollada mediante el trabajo con adultos? Con el niño, el dispositivo de la cura y su tecnica se modifican. La relacion entre la palabra y el cuerpo, la temporalidad y el proyecto terapeutico se construyen de otra manera. Los fundamentos conceptuales freudianos, tales como el complejo de Edipo, se tambalean. Las categorias clinicas y teoricas se imponen o profundizan: la sublimacion de las pulsiones, el entorno, la intervencion del practicante, la represion originaria. La vida psiquica precoz se revela de repente intersubjetiva. Esta obra examina la problematica suscitada por los propios practicantes. Describe los momentos historicos en los que se enfrentan y se enriquecen mutuamente la clinica del niño y la del adulto, tal como viene demostrados en el trabajo de clinicos como Sandor Ferenczi, Anna Freud, Melanie Klein, Michael Balint, Donald Winnicott, Françoise Dolto, entre otros. De esta manera, el texto demuestra que el dominio terapeutico especifico de la clinica infantil, en un constante estado de renovacion, hace progresar al psicoanalisis y evita que la metapsicologia se estanque y se convierta en dogma.