Esto no es una guerra, porque es mucho más que una guerra. El genocidio palestino, el rearme en Europa o el creciente poder y expansión colonial de la OTAN responden a la decisión de un Occidente en llamas que ha apostado por el regimen de guerra para sobrevivir. Un proyecto de sociedad belicista, militarizada y en panico constante que impone su voluntad frente a las conquistas sociales, las resistencias populares o el poder de los feminismos que vinieron a transformarlo todo.Como feministas en la encrucijada, creemos que la trinchera mas urgente es la que nos situa frente a un regimen de guerra que necesita de las imposiciones de genero, del racismo y del colonialismo para existir. Este libro toma partido, llama a la accion y apuesta decididamente por un proyecto en favor del conjunto de la humanidad.
Este libro, escrito por la periodista Irene Zugasti y prologado por la ministra de Igualdad, Irene Montero, narra una historia –inacabada, por suerte y por desgracia– sobre el mundo del fútbol, uno d
Esto no es una guerra, porque es mucho más que una guerra. El genocidio palestino, el rearme en Europa o el creciente poder y expansión colonial de la OTAN responden a la decisión de un Occidente en llamas que ha apostado por el regimen de guerra para sobrevivir. Un proyecto de sociedad belicista, militarizada y en panico constante que impone su voluntad frente a las conquistas sociales, las resistencias populares o el poder de los feminismos que vinieron a transformarlo todo.Como feministas en la encrucijada, creemos que la trinchera mas urgente es la que nos situa frente a un regimen de guerra que necesita de las imposiciones de genero, del racismo y del colonialismo para existir. Este libro toma partido, llama a la accion y apuesta decididamente por un proyecto en favor del conjunto de la humanidad.No creemos en un feminismo encorsetado en las mismas instituciones que hoy demuestran su fracaso. No creemos en los males menores ante la mayor de las amenazas. No creemos que haya tiempo que perder. Nosotras no somos ni pacientes ni pacificas, sino pacifistas, insumisas y militantes que seguimos convencidas de que podemos y debemos cambiar el mundo.