Javier Alcibar pertenece a quienes se dedican, ante todo, al oficio de poeta, y menos al escaparate. Alcibar mira hacia dentro en lo fundamental, dialoga con la vida y reflexiona desde ahí, está minuciosamente atento al yo en el alambre. No es en absoluto desolado, atento a la realidad interior, nos la muestra con la pulcra y verosimil desnudez de quien no imposta. Su poesia sincera, denotativa, visceral y pensativa, atenta a todo lo que se adentra, mira con la traccion de la palabra, al vacio.(...) Ese sinclinal, hecho atencion, verbo que se deja caer, con las resistencias minimas, busca el fondo donde encuentra correspondencias el yo de ese momento. Lo dice el poeta explicitamente: "pertenezco al silencio/a la carcel de una sola pared".