A mediados del siglo XIX los últimos historiadores románticos y los primeros investigadores modernos iniciaron
una fascinante cruzada: descubrir al mundo los tesoros medievales que aún permanecían oc
¿Sabías que la portada románica de San Miguel de Uncastillo, hoy en el Museo de Boston, seutilizó durante años como puerta de un garaje?, ¿que los tapices flamencos que atesorabaEspaña se quemaban para extraer sus hilos de oro y plata?, ¿que el patio renacentista delcastillo de Velez-Blanco esta hoy en el Metropolitan de Nueva York porque su ultimo dueño lovendio a los americanos, victima de las deudas por el juego?En estas paginas, Jose Maria Sadia emprende un viaje apasionante y perversamente seductorpor los entresijos de la venta masiva de los tesoros españoles, en una aventura a ritmo de"thriller" por los detalles de los miles de operaciones de "autoexpolio" de valiosisimas obrasartisticas que parecerian ciencia ficcion, de no estar rigurosamente documentadas. Una obra,en definitiva, sobre una perdida irreparable que removera la conciencia del lector y le harareflexionar sobre los verdaderos culpables del expolio de nuestro pasado."Conservacion del patrimonio y coleccionismo pueden convivir perfectamente, pero a veces sehan cruzado barreras que solo pueden explicarse por la falta de concienciacion, educacion ypuesta en valor de nuestro pasado. El periodista Jose Maria Sadia conoce esta historia comonadie y aqui la cuenta sin tapujos, para sorpresa de unos y verguenza de o
¿Sabías que la portada románica de San Miguel de Uncastillo, hoy en el Museo de Boston, se utilizó durante años como puerta de un garaje?, ¿que los tapices flamencos que atesoraba España se quemaban para extraer sus hilos de oro y plata?, ¿que el patio renacentista del castillo de Velez-Blanco esta hoy en el Metropolitan de Nueva York porque su ultimo dueño lo vendio a los americanos, victima de las deudas por el juego?En estas paginas, Jose Maria Sadia emprende un viaje apasionante y perversamente seductor por los entresijos de la venta masiva de los tesoros españoles, en una aventura a ritmo de thriller por los detalles de los miles de operaciones de autoexpolio de valiosisimas obras artisticas que parecerian ciencia ficcion, de no estar rigurosamente documentadas. Una obra, en definitiva, sobre una perdida irreparable que removera la conciencia del lector y le hara reflexionar sobre los verdaderos culpables del expolio de nuestro pasado.Conservacion del patrimonio y coleccionismo pueden convivir perfectamente, pero a veces se han cruzado barreras que solo pueden explicarse por la falta de concienciacion, educacion y puesta en valor de nuestro pasado. El periodista Jose Maria Sadia conoce esta historia como nadie y aqui la cuenta sin tapujos, para sorpresa de unos y verguenza de otros.NACHO ARES, director de Ser Historia.
A mediados del siglo XIX los últimos historiadores románticos y los primeros investigadores modernos iniciaron una fascinante cruzada: descubrir al mundo los tesoros medievales que aún permanecían ocultos en la España mas recondita. Pequeñas ermitas, iglesias enclavadas en la montaña o monasterios situados en paraisos naturales despertaban ante la sociedad de la epoca, bajo una novedosa denominacion que comenzaba a popularizarse en toda Europa: arte romanico.Provistos de un arma, la fotografia, con un poder desconocido hasta la fecha, fueron rescatadas del olvido y la ignorancia algunas de las obras maestras del primer arte internacional: las iglesias del Valle de Bohi, el monasterio de San Juan de la Peña, la ermita de San Baudelio, la minuscula catedral de Roda de Isabena Pero al mismo tiempo que resucitaban monumentos de Cataluña, Aragon o la actual Castilla y Leon, se avivaba a principios del siglo XX el hambre y la codicia de anticuarios y marchantes de todo el continente, atraidos por la magica seduccion de aquellas instantaneas.Algunas pinturas fueron arrancadas, cortadas en pedazos y repartidas por diferentes museos de Europa y Estados Unidos. Incluso monasterios completos fueron desmontados, piedra a piedra, y enviados surcando en barcos las aguas del oceano Atlantico para hallar una nueva vida en Nueva York, Miami o San Francisco. La desatada fiebre americana por el arte español acababa decorando mansiones de acaudalados magnates o llenando los pasillos de algunos de los museos mas importantes del mundo.El autor ha seguido las huellas de todas estas maravillas romanicas desde aquel lejano siglo XIX hasta nuestros dias para componer un atractivo relato que combina sorprendentes historias humanas, el analisis de los mayores expertos en la Edad Media y una pasion innata por descubrir el verdadero significado del arte romanico. Un empeño que ayudara al lector a encontrar en estas paginas el codigo para desvelar misterios que todavia hoy siguen siendo un autentico quebradero de cabeza. ¿Cual era el mensaje secreto de los frescos de San Baudelio? ¿Que significaba la imagen del Cristo en majestad de Sant Climent de Tahull para los creyentes de la epoca? ¿Ha sobrevivido hasta nuestros dias el desaparecido claustro de la Catedral Vieja de Salamanca?
¿Qué hace un claustro románico, la última joya medieval, junto a una piscina en una finca de lujo de Palamós? ¿De qué monasterio fueron arrancadas sus columnas, arcos y capiteles? ¿Cómo llegaron sus piedras al Madrid de los años treinta desde Salamanca?