No son muchos los escritores que hemos leído con el poder de emocionarnos, el vigor para conmovernos y el carisma suficiente que nos permita asumir su voz lustral y generosa. Porque no todos tienen conciencia exacta del valor de la palabra y el compromiso que la accion de escribir conlleva sea cual sea la manifestacion escogida para expresarse.Siempre he creido que la premisa capital para escribir debe entibarse sobre un sentimiento mas alla de nosotros capaz de situarnos frente a otro ser humano, un ser humano que late intimamente en el ardor de vivir, un ser humano que se reconoce y se espeja sin ambages en el lastimado sentir de la comun naturaleza y a quien nada de lo humano le es ajeno. Solo con esta virtualidad solidaria de introspeccion y descubrimiento es posible crear y que el objeto de la creacion transmita emociones universales, proclives a derruir fronteras y erradicar prejuicios. Jose Sarria se constituye en el ejemplo mas notable que conozco de responsabilidad literaria y el crisol mas acendrado de sinceridad poetica. Su casa esta abierta de par en par a todos los hombres y mujeres del mundo, porque en su horizonte no existen lejanias, ni nublos en su mirada, ni dogales que asfixien el eco de su canto. Escucho su palabra y se que la ilumina el don mas admirable, el don donde se uncen verdad, bien y belleza, el don que nos alienta como el aire vital que respiramos, el don que da la vida porque sacia la sed inmarcesible.MANUEL GAHETE JURADOPresidente de la Asociacion Colegial de Escritores de Andalucia
Tiempo de espera no es solo un poemario, sino una travesía vital por los territorios inciertos del yo. Concebido desde una honda conciencia de finitud —acentuada por el contexto pandémico y biográfic
En el norte de Africa y en algunas zonas subsaharianas se viene produciendo, desde mediados del siglo XX, un acontecimiento literario de relevante distintivo que devene de las intentas realciones seculares generadas en esa frontera común que se extiende a través de las dos riberas del Estrecho de Gibraltar. En este territorio ha hecho aparición una corriente literaria singularizada y ajena a la peninsular, desarrollada por hhispanistas y creadores de origen magrebi o sefardí.