Una historia sencilla, de una familia sencilla, es decir, a veces, pocas, feliz; a veces, bastantes, sorteando desgracias. Una historia argentina. Aviso de lectura En casa de mis abuelos, donde pase buena parte de mi infancia (aunque esto no sea una necrologica yo tambien aprovecho para contar mi vida), no habia muchos libros: El diablo en Palacio y El tribunal de la sangre, de Ortega Munilla, La tierra de todos y Los cuatro jinetes del Apocalipsis de Blasco Ibañez y Cabeza de estopa de Rafael Perez y Perez. A estos habria que añadir una biografia de Evita Peron, con tapa malva y con la estampa de la inclita en la portada. Averiguar como llegaron aquellos libros a una aldea que no contaba con libreria alguna en cincuenta kilometros a la redonda no fue nada facil, pero acabaria por saber que antes de la guerra, en tiempos de la Republica y en dias de Feria, algun vendedor ambulante ponia un puesto de libros con sobreabundancia de folletines. El de Eva Peron sin embargo tenia otro origen: al parecer, mi madre, nacida en Buenos Aires, como buena hija de emigrantes gallegos, se empeño en ver de cerca a la Madre de los Descamisados durante su viaje a España en 1947 y se trajo aquel libro de vuelta. Pue