Premio Adonáis 2018, en su 72.ª convocatoria, ''por la facilidad aparente de convertir una sólida formación filosófica clásica en una poesía emocionante y fresca, gracias a un constante instinto del lenguaje y a un infalible oido poetico'', como señalo el jurado. Bello es el riesgo podria entenderse como un bellisimo homenaje a Socrates, maestro de la vida, cuyos ultimos dias quedan dibujados en el dialogo platonico Fedon, donde la autora se inspira para el titulo de su libro. A la vez, el poemario es tambien un canto al gozo y al aliciente de saberse vivo. Dividido en tres secciones, la primera se orienta hacia el asombro y disfrute de la naturaleza, marcada por el paso del tiempo -con un poema inicial, ''Una voz en la memoria'', verdaderamente deslumbrador-, y tambien a la relacion, llena de gratitud, con la abuela, los padres o los profesores; la segunda, a modo de bisagra o engarce entre los otros dos apartados, a Dios, dador de sentido a la existencia y a la creacion; y la tercera, a movimientos o anhelos del alma, tales como el descubrimiento del amor, de la poesia, o la dicha de poder recordar el paraiso de la infancia. Marcela Duque nace en Medellin (Colombia), en 1990. Es licenciada en Filosofia por la Universidad de Navarra. En la actualidad, se encuentra cursando sus estudios doctorales en Washington D. C. Bello es el riesgo es su primer poemario.
Premio Adonáis 2018, en su 72.ª convocatoria, "por la facilidad aparente de convertir una sólida formación filosófica clásica en una poesía emocionante y fresca, gracias a un constante instinto del lenguaje y a un infalible oido poetico", como señalo el jurado.Bello es el riesgo podria entenderse como un bellisimo homenaje a Socrates, maestro de la vida, cuyos ultimos dias quedan dibujados en el dialogo platonico Fedon, donde la autor se inspira para el titulo de su libro. A la vez, el poemario es tambien un canto al gozo y al aliciente de saberse vivo.Dividido en tres secciones, la primera se orienta hacia el asombro y disfrute de la naturaleza, marcada por el paso del tiempo con un poema inicial, "Una voz en la memoria", verdaderamente deslumbrador, y tambien a las relacion, llena de gratitud, con la abuela, los padres o los profesores; la segunda, a modo de bisagra o engarce entre los otros dos apartados, a Dios, dador de sentido a la existencia y a la creacion; y la tercera, a movimientos o anhelos del alma, tales como el descubrimiento del amor, de la poesia, o la dicha de poder recordar el paraiso de la infancia.
Tras su primer libro, "Bello es el riesgo", que obtuvo el premio Adonáis 2018, este nuevo poemario de Marcela Duque tiene las "Confesiones" de san Agustín de telón de fondo: "Agustín ha explicado la autora es algo asi como un primer amor y un Maestro. Incluso mi acercamiento a Platon es muy agustiniano, y mi hogar en la historia de la filosofia es la tradicion agustiniana del corazon inquieto: Platon, Pascal, Kierkegaard, Simone Weil". La riqueza lirica y tensional de estos poemas, mas alla de una simple aproximacion a los episodios narrados en las Confesiones, son un punto de partida para que la poeta de rienda suelta a profundas reflexiones centradas, primero, en el conocimiento del Amor divino y, desde esa perspectiva, en el de si misma y de su entorno.