Dos asesinos, un muerto y tres obleas es una novela policial escrita con el humor y la calidad a la que Mercedes Pérez Sabbi tiene acostumbrados a sus jóvenes lectores. Una novela de la que, sin duda alguna, todos disfrutaran desde el principio al fin.
Una famosa moneda de oro del siglo XVII, un antiquísimo reloj del Museo Histórico, un cáliz papal del siglo XII? Objetos preciosos comienzan a desaparecer como por arte de magia. ¿La responsable? Una agrupacion internacional de ladrones sigilosa como una mano invisible. Salvo que de invisible tiene poco. Mas bien es una mano espantosamente peluda, grotesca, terrible, maldita; una mano que acecha y tortura a artistas, coleccionistas y museos a lo largo y a lo ancho de todo el mundo.Leon, acompañado por su amiga Julieta, ayudara a su hermano Bruno a resolver este misterio de guantes blancos? y manos peludas.El cuadro torcido, una coleccion de literatura policial para estar atento a los mas minimos detalles.Edad sugerida: a partir de 10 años.
La historia de este libro relata el encuentro de Morena con un insecto bastante extraño, que le resulta muy interesante y del cual no va a separarse en los próximos días. Desde que Morena lo entro en la ventana de la casa de su papa, ella y su I. I. se volvieron inseparables. Pero un dia, Morena se sorprende porque descubre la verdad de su I. I. #Ultimamente pasaron varias cosas en mi vida. Algunas me sorprendieron, otras resultaron bastante interesantes, como mi insecto (mi I. I.). Porque no bien lo encontre, lo supe: mi insecto era muy pero muy interesante. Por eso le elegi la planta mas linda y perfumada de la huerta de mi papa: la malva. Cara fea puso mi mama cuando la vio. Pero bueno, yo sabia que entre sus hojas mi I. I. estaba a salvo de curiosos, espias y manos de tijera. Fue relindo todo lo que vivimos juntos, y eso lo digo porque mi corazon hace pim, pum, pim, pum cada vez que me acuerdo. Morena
O carteiro Paco Palma tiña un problema: non podía comer e pensar ao mesmo tempo, por iso usaba dúas dentaduras; unha branca para pensar e outra laranxa para comer. Pero un día Paco Palma esqueceuse d
El cartero Paco Palma tenía un problema: no podía comer y pensar al mismo tiempo, por eso usaba dos dentaduras: una blanca para pensar y otra naranja para comer. Pero un día Paco Palma se olvidó de l