Biografía política del alcalde republicano de Uncastillo, Antonio Plano, fusilado durante el verano de 1936 a la puerta de la iglesia de Santa María. El autor parte de este caso para analizar la dinámica que facilitó y alentó la violencia política y social a partir del bienio radical-cedista en las Cinco Villas, de la que el episodio de octubre de 1934 fue el más notable, pero no el único.
Prensas de la Universidad de Zaragoza 9788492774609
Como una balsa de aceite, como el lugar de la indiferencia y el conformismo, era comúnmente retratado el interior rural español por ensayistas y políticos de finales del siglo XIX. El presente trabajo, fruto de una tesis doctoral, rebate la veracidad de esa imagen sobre el caso aragones durante el periodo comprendido entre la ultima decada del siglo XIX y las primeras del XX, hasta el hito de la huelga general revolucionaria de 1917. A traves de sus paginas, el autor describe y analiza toda la rica y variada panoplia de acciones colectivas de protesta que tuvieron lugar durante ese tiempo, desde los motines y algaradas de tipo comunal hasta los primeros ensayos en el uso de la huelga en las ciudades mas relevantes de la region, sin dejar de interrogarse por los protagonistas y las causas que en cada momento les llevaron a actuar como lo hicieron. Y recorriendo todos los escenarios y tiempos, el caracter politico de todas estas formas de protesta que, de uno u otro modo, se enfrentan al poder constituido para plantear, cuando no era nada facil hacerlo, las propias demandas como grupos con identidad e intereses propios.
En no pocas ocasiones se ha transmitido una imagen del mundo rural de las zonas interiores semejante a una balsa de aceite, ausente de conflictividad y al pairo de los dictados de los dirigentes urbanos. Este libro trata de desmontar esa imagen, para adentrarse por vez primera en el estudio sistematico de las diversas y multiples formas de protesta articuladas por las clases bajas de la provincia de Zaragoza, y en funcion de diferentes causas y motivaciones relacionadas principalmente con las demandas y avances del Estado liberal. En vez de un campesinado apatico y conformista como los que abundaban en algunas de aquellas imagenes, el autor consigue poner rostro a los protagonistas y hablar de campesinos capaces de desplegar, unas veces mediante asonadas conjuntas, otras a traves de actos de protesta individuales y aparentemente menores, estrategias de conflicto adaptadas a las propias posibilidades y a la fortaleza del aparato represivo al que se debian enfrentar. El periodo de final de siglo, en el que tantos y tan fundamentales cambios se apuntaban en el horizonte del devenir colectivo, y sobre todo el particular contexto del 98, y los sobreactuados discursos que la derrota militar genero en la literatura periodica y ensayistica, permanecen como telon de fondo de este retrato de historia social de las capas populares zaragozanas.