Era un joven bandido que recorría los caminos del bosque. Muy veloz y sigiloso, su destreza en el combate era inigualable, y ninguna de sus víctimas le había visto nunca la cara. Jamás atacaba a los pobres. Robaba unicamente a familias adineradas a las que les sobraba el dinero. Tomaba una parte del botin para el y su banda y el resto se lo entregaba a los mas necesitados. Asi se habia ganado la admiracion y el respeto de la mayoria del pueblo. Despues de cada robo dejaba una nota en la que escribia lo siguiente: He llegado. Jiraiya. Esta es su leyenda...